La foto
(según Wikipedia) La palabra fuga puede referirse a:
salida de gas o líquido por un orificio o por una abertura producidos accidentalmente; evasión, acción mediante el cual un detenido se libra de la vigilancia a la que está sometido; procedimiento de construcción musical o forma musical; filme chileno realizado el año 2006; banda de rock española; punto de fuga, sistema de proyección cónica; También es el apellido de las siguientes personas: Ferdinando Fuga, arquitecto italiano (Florencia, 1699 - Roma, 1781).
La foto: fuga en la Doble Frías (Santiago del Estero) 1972. Ismael Torres, Osvaldo Benvenuti (quienes a partir de la 2ª etapa decidieron correr en equipo), y un tercer ciclista desconocido.
viernes, 20 de mayo de 2011
martes, 12 de abril de 2011
Algunas consideraciones sobre tan controvertida medida del GCBA (controvertida, para los ambientes bicicletísticos, claro, porque al lado de todo lo que vendrían a ser "las cosas importantes", es bastante insignificante, la verdad)
lunes, 7 de marzo de 2011
Ese día los trenes partieron de las estaciones de origen y pararon en todas las estaciones de la red dejando los últimos pasajeros. Al volver a Buenos Aires lo harían sin parar y completamente vacíos.
Este 10/3 se conmemora aquel día. Acercate a tu estación. A las 18:30, desde todas las terminales partirá una movilización hasta la Plaza de Mayo.
Campanas, silbatos, bandas de música, todos están invitados.
Algo queda por hacer.
jueves, 24 de febrero de 2011
"Local character" is thus no mere accidental old-world quaintness, as its mimics think and say. It is attained only in course of adequate grasp and treatment of the whole environment, and in active sympathy with the essential and characteristic life of the place concerned."
jueves, 3 de febrero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
Texto extraído del reglamento de la Unión Ciclista Internacional para pruebas de carretera:
Avituallamientos
2.3.025 En las pruebas o etapas cuya distancia no sobrepase el 150 Km se aconseja realizar únicamente, los avituallamientos, desde el coche de equipo, mediante bolsa o bidón. Los corredores deberán descender a la altura del coche de su director deportivo. El avituallamiento sólo podrá hacerse detrás del coche de comisario y en ningún caso dentro del pelotón o en la cola del mismo. Si se forma un grupo de escapados de 15 corredores o menos, el avituallamiento es autorizado en cola de este grupo.
2.3.026 En el resto de pruebas o etapas, además de las disposiciones especificadas, los organizadores deben prever zonas reservadas al avituallamiento. Las zonas de avituallamiento estarán señalizadas. Serán lo suficientemente largas como para permitir un buen desarrollo de las operaciones.
Los avituallamientos se realizarán pie a tierra por parte del personal de los equipos, con exclusión de cualquier otra persona. Se realizarán de una sólo lado de la carretera, obligatoriamente del lado del sentido de la circulación que establezca el código de cada país.
2.3.027 Está prohibido el avituallamiento en las ascensiones, en los descensos, así como en los 50 primeros y en los 20 últimos kilómetros.
viernes, 14 de enero de 2011
Un vídeo de Chiko Haime y Cesc Sabaté.
Desde su casa de descanso en Sant Celoni, nuestro editor invitado advierte: "Este vídeo sí tiene sonido collons!!!! Subid el volumen y tened paciencia".
Las fotos de César Mazzieri desde la intimidad de su ciclocaverna
jueves, 6 de enero de 2011
viernes, 17 de diciembre de 2010
Cuando estás andando en bicicleta por una autopista (un lugar muy ilegal para las bicis, para empezar), hay un sonido que definitivamente no queres oír: "Psssssss". Después de 10 años de andar sin un solo pinchazo, un trozo de cristal –seguramente el souvenir de algún accidente- había apuñalado mi rueda trasera. Obviamente, no llevaba un kit de parches o una cámara de repuesto. Estaba frito.
Y he aquí que diez segundos más tarde se detuvo un ciclista de camiseta naranja, preguntó cuál era el problema, me dedicó una severa mirada de "vos tendrías que saber cómo se hacen las cosas", y me ofreció la posibilidad de elegir una cámara nueva o un parche. Tres más se unieron para ofrecer una mano, e incluso una segunda cámara de repuesto. Camiseta Naranja procedió a dar vuelta mi bicicleta, quitó la rueda, colocó la cámara a mano limpia, volvió a poner la rueda y la infló más rápido que el equipo de boxes de Michael Schumacher. Dos minutos más tarde estábamos persiguiendo a los demás, fuera de la autopista y seguros en nuestro camino hacia el resto de una tarde de diversión en bicicleta. La Masa, lo acababa de aprender, se cuida a sí misma. No bloqueamos el tráfico: somos tráfico. En física, una masa crítica es la cantidad mínima de materia necesaria para que se sostenga una reacción nuclear en cadena. En el mundo del ciclismo, la Masa Crítica es un movimiento mundial que comenzó en San Francisco en 1992 cuando un grupo de gente harta, con el simple acto de reunirse y andar en bloque por las calles, trató de aumentar la conciencia de cuan hostil era la ciudad hacia los ciclistas.
La principio lo llamaron “Commuter Clot” (algo así como “grumo de viajeros al trabajo”), pero luego vieron un documental sobre cómo los chinos resuelven los cruces sin señales: esperan a que se amontonen las bicicletas suficientes, y cuando tienen una masa crítica de ciclistas, cruzan la calle como una unidad segura. Así es como nacieron las salidas de Critical Mass. Pronto el número de participantes aumentó a 1.000, y otras ciudades comenzaron a imitar el evento: en la actualidad, hay MC en 300 ciudades de todo el mundo, incluyendo seis en Argentina, con Buenos Aires como pionera en octubre de 2008.
Entonces, ¿qué es una salida de la MC? Simple, y al mismo tiempo muy complejo: los ciclistas se reúnen en un lugar determinado en un momento dado y toman las calles. En algunos casos, se decide una ruta antes de partir, mientras que en otros (incluido el de BA), simplemente se empieza a pedalear, quienquiera que esté al frente propone en voz alta giros o nuevos destinos que los demás pueden o no seguir. Se trata de una anarquía benevolente, o lo que el filósofo francés Gilles Deleuze llama una estructura rizomática, con toma de decisiones y conocimientos diseminados, y sin jerarquías verticales.
La MC va donde lo siente y por el tiempo que le plazca. Aquí se hace un buen uso de la seguridad que da el número: algunas bicicletas bloquean el tráfico en los cruces y la parte posterior de la caravana actúa como un "corcho" que evita que los coches se metan entre los ciclistas por detrás. Hay paradas regulares para reagruparse, y cuando hay problemas (conductores impacientes y cosas por el estilo) la masa se detiene y se hace cargo de la situación en conjunto.
¿Suena provocador? Los paseos de la MC son un tema muy controvertido en el mundo del ciclismo urbano. Algunos lo consideran una respuesta justa a las condiciones habituales del tráfico en la ciudad, otros dicen que su conducta subversiva e irritante no favorece a la causa: de hecho, las autoridades de ciudades como Nueva York y Boston han tratado de reprimir los eventos de la MC.
Usa la bici todos los días, celebralo una vez al mes. Masa Crítica Buenos Aires se reúne en el Obelisco el primer domingo de cada mes a las 16:00. Yo y mi corcel de metal de 15 años llegamos al lugar y nos encontramos con un pequeño grupo, entre ellos tres turistas en bicicletas de alquiler y un par de españoles en un descanso de una gira en bicicleta por América del Sur.
La masa comenzó a llenarse con bicicletas de todos los tamaños, colores y denominaciones: bicicletas de carrera, mountain bikes, vintage, plegables (modernas y clásicas), un punk tatuado con una pre-BMX con caja de cambios en el caño superior y un falso tanque de combustible de plástico, un grupo de “choppers” mostrando sus super-bajas, “tall bikes” (dos cuadros soldados uno justo encima del otro, casi una bicicleta de circo), un extraño triciclo de gran tamaño con una silla ejecutiva y un tablero de dibujo de arquitecto montado en la parte trasera, incluso un monociclo... Y la gente se pone pelucas, narices de payaso, capas de superhéroes y todo tipo de insignias - sin embargo, en consonancia con el espíritu MC, nada de trajes de spandex estilo Lance Armstrong.Por las 17hs., la Masa Crítica se había reunido y el viaje estaba listo para despegar. Las bicis agarraron la primer luz verde, y cuando todos estuvieron listos para comenzar (un grupo compacto de una cuadra y media) hubieron aplausos, gritos, timbres, un rugido rodante. La MC estaba en marcha.
La sensación es embriagadora: acostumbrado a la adrenalina del apuro, de esquivar autos y de deslizarse por los costados del tráfico, encontrarte en el medio de una multitud de bicicletas, sin autos de que preocuparse, disfrutando de la ciudad a unos placenteros 10km/h, es la felicidad total. Sólo deslizarse, ver el paisaje urbano transformado. Y esto se pone mejor cuando uno se da cuenta de que todo sucede porque la muchedumbre, de la que sos parte, adoptó una postura y se apropió de las calles.
Se trata de una verdadera fiesta, nada menos que una bicitopía - sonrisas por todas partes, conversaciones con extraños, música (alguien se las arregló para atar con una correa un par de altavoces en el portaequipajes de su bici; otro incluso más hábil domina el arte de andar con una sola mano mientras toca un tambor), pulgares arriba de algunos transeúntes, alegría sobre ruedas... También están, si rodás cerca de la parte de atrás o a los costados de la masa, los bocinazos de algunos automóviles ansiosos (incluso en una tarde de domingo), pero se encuentran con sonrisas, timbrazos y agradecimientos que ponen a los locos de la bocina aún más locos.
A medida que la Masa rueda a lo largo de 9 de Julio hacia Libertador, hay un rumor entre los que van cerca del frente, algunos gritos y susurros que anunciaban un momento crítico para la Masa Crítica: cuando el grupo llegó a la calle Arroyo, la frontera entre la 9 de Julio y la autopista Illia, los corredores del frente hicieron lo impensable y continuaron hacia adelante... y todos los demás los siguieron. En los meses anteriores había habido intentos de tomar la autopista, pero nadie los había secundado. El domingo pasado, la línea fue cruzada y simplemente ocurrió.
Las bicicletas son ilegales en las autopistas, y esto sería francamente un suicidio en cualquier otra situación: pero el tráfico era casi nulo, y el volumen de los ciclistas fue tan alto que convenció a los que venían detrás. Hubo un momento de duda en varios bicicletistas, pero nadie estaba siendo forzado: si a alguien no le gustaba, era libre de pedalear en otro sentido en cualquier momento. Para los que no se abrieron, hubo un paseo único por un camino que se cierne sobre la Villa 31, y el paisaje surrealista de mirar atrás y ver una autopista con bicicletas hasta donde el ojo podía alcanzar, además de la mirada desconcertada de los empleados del peaje y de los indefensos policías en servicio.Allí fue cuando la Masa Crítica alcanzó su máximo poder: juntos, una cantidad suficiente de bicicletistas puede conseguir cualquier cosa - incluso proezas tontas y peligrosas. Más adelante, mis límites fueron probados una vez más cuando la masa rodó por la avenida Lugones (una avenida sólo por el nombre, Más bien la pista de careras extraoficial de BA) por poco más de 200 metros, tomando solo dos carriles. Con más tráfico que en la Au. Illia y más peligros potenciales para coches y bicicletas por igual, pensé seriamente en dejar el paseo en ese momento. Seguí adelante sólo después de encontrar un camino de tierra angosto en el costado de la avenida que estaba más cerca de mis límites personales - nadie resultó herido y no se produjo ningún daño, pero eso estaba fuera de mi zona de confort.
Fueron 30 kilómetros en total, a un ritmo regular, ni remotamente competitivo, que nunca cansa. El clima era ideal y la atmósfera verdaderamente carnavalesca. La edad promedio de los participantes ronda los 25 años, pero había algunos niños (ya sea en la parte trasera de las bicicletas de sus padres o pedaleando por su cuenta) y hasta algunas abuelas ciclistas disfrutando al máximo.lunes, 13 de diciembre de 2010
jueves, 9 de diciembre de 2010
Mirá la Pre-MASA en La Fabricicleta!!!
Más recomendaciones:
- El video de Santiago.
- Las fotos de Marcela.
- Video posteado en FB por Desobediencia y Felicidad.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Hace un mes conseguí un nuevo empleo: columnista de arte y gastronomía del Iceland Review. Buen dinero, trabajo en casa.
Hace veinte días que lo detesto. Teniendo absolutamente nada que decir sobre el festival de cine francés del Reino Unido y antes de comenzar a beber para generar una historia, salí de mi casa a dar un paseo nocturno.
Atravesé corriendo y dando alaridos el túnel de Carranza (mi deporte predilecto en noches de tribulaciones) y seguí caminando para recuperar el aliento. Al llegar a Cabildo y Matienzo me llama la atención un grupo de jóvenes, o mejor dicho, sus risas y el sutil aroma de sus aguas de toilette que llegaban mezcladas a mi entrenado olfato. Al girar mi cabeza en dirección a ellos, veo cantidades siderales de bicicletas atadas en los postes, en árboles, entre sí, a las rejas de una ventana. Sospeché que debía tratarse de alguna reunión de la gente de Critical Mass. Me acerqué al empleado de seguridad. "Hoy es la fiesta de la Revista Bicicletista. Este último es el número HOT" me dice guiñándome un ojo y abriéndole la puerta a una joven con una minifalda que yo podría utilizar para colar mi café matutino.
Decido entrar. Un adolescente semidesnudo con una máscara de la Commedia dell'arte me cobra la entrada y me dice sobre su antifaz "lo hice yo, es cartapesta".
En el interior, la antigua casona desbordaba de gente de todas las edades, y el erotismo espesaba el ambiente. Pedí dos Mannhattans: uno para la sed, otro para la percha, y me adentré en el salón.
Una banda de ska cuenta cuatro y comienza una sección de vientos afiladísimos que consiguió hacerme derramar unas gotas de cocktail en mi camisa de lino. Un grupo de chicas y muchachos comenzaron a dar rítmicos saltitos a mi alrededor. Decidí relajarme y dejarme rozar por sus cuerpos. A los pocos segundos mi erección era indisimulable, pero no me importó.
Siento una mano en mi hombro. Me doy vuelta y mis ojos se encuentran con los de una joven de una belleza inclasificable. "Te dejo una" dice, y me da un pequeño ejemplar de la Revista Bicicletista. Los ojos celestes dejan de mirarme. La muchacha se aleja. Pelo cortísimo y platinado. Blusa que deja ver su espalda completa. Gira y me sonríe. Tiene purpurina en el cuello. Agarro los hielos de mi vaso y en un solo movimiento los lanzo dentro de mi slip y me agarro fuerte la bragueta del pantalón. Ahogo un grito y corro escaleras arriba hacia la terraza. Pido otro Mannhattan y respiro. Comienzo a leer la revista más para tranquilizarme que porque me interesara. Me sentí atrapado desde la nota de su editor/a, Manu Donnet: guarradas, ironía, erotismo, humor, bicicletismo. Todo eso con la frescura y el desparpajo propio del formato fanzine. No podía parar de leer, de reír, de asombrarme, de rodar por el suelo de la terraza con mi miembro aún turgente. Lejos de serenarme, la revista me excitó todavía más. Noté que un grupo de turistas me estaban tomando fotos con sus celulares. Bailándoles erótica y frenéticamente, me bajé el pantalón y les mostré el culo (vino a mi cabeza la última vez que le había mostrado el culo a alguien con tanta vehemencia: Lisboa, 1974, a un grupo de la P.I.D.E. mientras me lo fustigaba con un clavel). Comencé a arrojar granadina a todos los presentes. Aparece el adolescente de la careta. Le largo un chorro del líquido rojo en la cara y le doy un beso. Entre tanto, la terraza se había convertido en una bacanal: grupos fornicando, gente bailando, representando obras de teatro, el bartender mojando a todos con agua tónica mientras recita la Saga de Gautrek en nórdico antiguo.
Tomo por los hombros al muchacho, que estaba teniendo problemas para alcanzar mi pene con su boca debido a la enorme nariz de su máscara de Pantalone:
- Quiero conocer a quien sea que haya hecho esta revista.
-Está abajo. - me dice el mancebo -Pelo corto. Platinado.
Me dejo resbalar entre la gente y gano la escalera. El panorama era idéntico en todo el local. Aunque sin pantalones, yo era la única persona de la reunión que no estaba conectada físicamente con otra. Veo la melena rubia en un tumulto. Le quito a un colombiano que estaba adherido a su pierna derecha y a dos gemelas laosianas que no paraban de mover sus lenguas como poseídas.
- ¿Eres la creadora de esta revista?
- Si, ¿por?
- ¡Te deseo!
La muchacha comenzó a reír estruendosamente mientras el mulato le hablaba al oído sonriendo y las gemelas empezaban a chuparle el codo.
Corro hacia la salida. Veo una Aurorita atada a un poste con una herradura. La abro fácilmente usando mi birome Bic. Comienzo a pedalear con desesperación.
Llego a mi departamento y lo primero que hago es marcar el número de teléfono de mi editor en Reykjavik.
A las 7:14am, hora islandesa, renuncio a mi columna semanal en el Iceland Review.
Manuela Donnet, y Revista Bicicletista: gracias.
lunes, 29 de noviembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010

Adaptaciones
"...detrás de la función oblícua, había cierta idea de que el planeta estaba reduciéndose, por lo que había que utilizar al máximo el espacio"
"Simplemente, hay que aceptar que en la "función oblicua" no hay superficies inútiles. Un ejemplo: en un paquete de cigarrillos ortogonal, entran veinte. Si, con la misma cantidad de material, deformamos el paquete, se puede hacer entrar cuarenta. Pasar de la ortogonalidad a la topología es recuperar paredes para la vida. Sin apoyos, sin agregar materiales, se pasa de tener treinta metros cuadrados a tener ochenta para un mismo ambiente, porque las lunes, 8 de noviembre de 2010
Con esta consigna fueron finalizadas las actividades de La Ciclét como taller de reparaciones y embellecimientos ciclísticos.
De ahora en más, para arreglar vuestros velocípedos, el equipo de la presente institución recomienda recurrir a http://lafabricicleta.blogspot.com/, un espacio mucho más amable y solidario.
Los integrantes del departamento de mecánica de La Ciclét agradecen la confianza de aquellos que alguna vez acercaron sus máquinas y creyeron en nuestra idoneidad.
Desde ahora, La Ciclét concentrará su actividad en el espacio del blog, donde no cesará en su militancia por la erradicación del transporte a motor, continuará buceando en las entrañas del "ser bicicletista", y redoblará su denuncia por las acciones irracionales, violentas y represivas, de este gobierno de la ciudad, el "gobierno de las bicis"*.
viernes, 29 de octubre de 2010
viernes, 22 de octubre de 2010
lunes, 11 de octubre de 2010
El controvertido crítico y ensayista, artífice del corto de este mes, nos cede una crónica de algunas intimidades de la producción.
NOTA DE LA PRODUCCIÓN: debido a un error en los tranfers, la calidad de este cortometraje (filmado con los celuloides más exquisitos del mercado) se parece bastante a las vergas a las que nos tiene acostumbrados este mediocre blog. Sugerimos no utilizar el modo pantalla completa.
"Lunes a la noche. Tarde. Me decido a pagar mis Mannhattans y volver a casa. No tengo efectivo. Pido disculpas. No me las dan. Armo un cigarrillo de tabaco turco. Pido fuego. El encargado de la barra me da una sonora bofetada. Nos miramos a los ojos. Intento golpear la barra sin dejar de mirarlo, pero sentado como estoy en la punta, mi puño no impacta contra nada sino que sigue de largo con fuerza. Es mi pómulo el que da contra un botellón de Chivas Regal de cuatro litros y medio con soporte volcador de metal y lo destruye, provocándome un corte. Me levanto enérgicamente al grito de "¡Es suficiente! ¿Hasta cuándo continuarán?".
Debe retirarse, me dice un camarero con notable acento de la costa oriental del Caspio. ¡No me voy a retirar! respondo. ¡Todavía no he pagado! Mis profundos conocimientos de Pancrasio no consiguieron impedir que el otrora bonachón camarero kazajo me aventara a la salida antes de terminar mi frase. Estaba decidido a pagar. Con dificultad me dirigí al edificio del First National Bank of Boston de diagonal norte y Florida en busca de un cajero.
Al llegar a su histórica puerta recordé los incidentes de 2001 y retornó mi odio hacia las entidades bancarias. Decidí orinar en ese portal. Mientras lo hacía recordaba aquel 7 de mayo de 1968 cuando tuve la posibilidad de mear la rueda de un carro de los C.R.S. en la rue Royer-Collard transformándome en el héroe de la barricada. Levanto la mirada y me encuentro con el rostro altivo de José Rucci. Lo escupo, y noto que alguien ha tapado la cara del sindicalista en el resto de los afiches: Masa Crítica Bs.As. 2 años. ¡Es este domingo! Recordaba con extremo cariño los sucesos ocurridos frente al río en la celebración ciclística de julio. Debía estar allí. Debía documentar el suceso.
Pasé por el bar decidido a destrozarle la vidriera con un adoquín, pero en el camino no encontré ninguno (el GCBA los había levantado y los había vendido a €1 c/u a una empresa francesa que le estaba devolviendo la "autenticidad" a un callejón de Montmartre), así que seguí hacia mi casa y telefoneé a mi íntimo amigo Ruffas Steverek, insigne cameraman checo (artífice de la multipremiada "Kolya", donde Steverek se encarga de la fotografía con el seudónimo de Vladimír Smutný, tales eran las contradicciones que lo asaltaban por trabajar en un film "comercial").
-¿Sabe quina hora es? - Preguntó en su rudimentario castellano. No lo dejé continuar. Le expliqué que Critical Mass Buenos Aires cumplía 2 años, que si no venía a registrarlo debería dejar de decirse "mi amigo". Argumentó que se encontraba en Tibet rodando una película sobre un niño nepalí de siete años y la difícil relación con su abuela, dueña del único yak de la aldea. Mientras hablaba con él por el teléfono fijo, vía mi Blackberry y sacando "algunos trapitos al sol" (relacionados con el rol de Ruffas en la polémica "Revolución del Terciopelo" del '89) conseguí que el productor del film ingresara violentamente a su tienda y lo despidiera en el acto.
- ¿Y ahora? ¿Qué harás el domingo próximo?"
Más sobre la Masa Crítica de octubre:
- El video de Camila Camus en http://oniriciclos.blogspot.com/
- El video de Poplins en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=sklQ7GRB0kc
viernes, 1 de octubre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
1. Queremos alabar el peligro del amor, la creación diaria de una dulce energía que nunca se disperse. Noi vogliamo cantare il pericolo dell'amore, la creazione quotidiana dell'energia dolce che mai si disperde.
2. Los elementos esenciales de nuestra poesía serán la ironía, la ternura y la rebelión. L'ironia, la dolcezza e la ribellione saranno elementi essenziali della nostra poesia.
3. La ideología y la publicidad han exaltado la movilización permanente de las energías productivas y nerviosas del género humano hacia (la obtención) (d)el beneficio y la guerra. Queremos exaltar la ternura, el sueño y el éxtasis, la frugalidad de las necesidades y el placer de los sentidos.
4. Afirmamos que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una nueva belleza: la belleza de la autonomía. Cada uno a su ritmo; nadie debe ser obligado a marchar a un ritmo uniforme. Los autos han perdido su encanto de rareza y sobre todo ya no pueden llevar a cabo la tarea para la que fueron concebidos: la velocidad ha disminuido. Los autos están inmóviles como estúpidas tortugas soñolientas en el tránsito urbano. Sólo la lentitud es rápida.
5. Queremos cantar a los hombres y mujeres que se acarician unos a otros para conocerse mejor los unos a los otros y conocer mejor el mundo.
6. El poeta debe donarse con cordialidad y prodigalidad para aumentar el poder de la inteligencia colectiva y reducir el tiempo del trabajo asalariado.
7. La belleza existe únicamente en la autonomía. Ninguna obra que fracase en la expresión de la inteligencia de lo posible puede ser una obra maestra. La poesía es un puente tendido sobre el abismo de la nada para permitir compartir imaginaciones diferentes y para liberar singularidades.
8. Estamos en el extremo promontorio de los siglos… Debemos mirar atrás para recordar el abismo de violencia y horror que la agresividad militar y el nacionalismo ignorante es capaz de hacer surgir de la nada en cualquier momento del tiempo. Hemos vivido por mucho tiempo en la religión del tiempo uniforme. La velocidad eterna y omnipresente está detrás nuestro, en Internet; por lo tanto podemos olvidar sus ritmos sincopados y encontrar nuestro propio ritmo singular.
9. Queremos ridiculizar a los idiotas que difunden el discurso de la guerra: los fanáticos de la competencia, los dioses barbudos que incitan a las masacres, los fanáticos aterrorizados por la femineidad floreciente en todos nosotros.
10. Reclamamos que el arte se convierta en una fuerza que modifique la vida. Buscamos abolir la separación entre poesía y comunicación de masas, reclamar el poder de los medios en manos de los mercaderes para devolvérselo a los poetas y a los sabios.














