La foto

(según Wikipedia) La palabra fuga puede referirse a:

salida de gas o líquido por un orificio o por una abertura producidos accidentalmente; evasión, acción mediante el cual un detenido se libra de la vigilancia a la que está sometido; procedimiento de construcción musical o forma musical; filme chileno realizado el año 2006; banda de rock española; punto de fuga, sistema de proyección cónica; También es el apellido de las siguientes personas: Ferdinando Fuga, arquitecto italiano (Florencia, 1699 - Roma, 1781).

La foto: fuga en la Doble Frías (Santiago del Estero) 1972. Ismael Torres, Osvaldo Benvenuti (quienes a partir de la 2ª etapa decidieron correr en equipo), y un tercer ciclista desconocido.

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viernes, 9 de marzo de 2012

El Final.

La noche de ayer, La Ciclét fue derrotada.

Lxs integrantes de la Columna Mazan conquistaron finalmente la terraza.
Lxs amigos y amigas que resistían valerosamente notaron su inferioridad, tanto numérica como de recursos para el combate, y pidieron clemencia.
Salieron de su trinchera y observaron: el terreno devastado, a los enemigos, los pedazos de cámaras tiradas, el piso mojado, bombuchas reventadas, fogatas. Divisaron a las compañeras y compañeros que continuaban con gomines bajo las uñas.
La Columna Mazan detuvo su asedio y también lxs observó. El aire olía a Medoca, goma y limaduras de hierro ("huele a victoria" dijo un presumido).
En medio de ese silencio tenso, un montacargas de la calle elevó una plataforma a la altura donde recién terminaba el combate. Sobre la plataforma estaba Judy Garland y el perrito Totó, quien a una señal de la niña comenzó a cantar Somewhere over the rainbow con una voz muy aguda pero agradable.
Con lágrimas en los ojos, lxs aguerridxs combatientes de La Ciclét sonrieron y caminaron hacia sus contrincantes, que también se emocionaron. Los dos bandos se abrazaron y besaron durante horas, ya que la capacidad pulmonar de Totó era incalculable.
En medio de los llantos, besos y tocamientos generalizados, descendió sobre la terraza un globo aerostático comandado por el mítico periodista y relator ciclístico Rubén Ganduglia. Con su verbo encendido y sin perder el contacto visual con ningunx de lxs presentes, el carismático profeta habló. Les contó historias de gestas populares, de héroes anónimos, de carreras antiguas en el viejo velódromo. Lxs convenció de la importancia de de continuar la lucha contra obscenos, pornógrafos, misóginos, inescrupulosos, capitalistas y falsos neutrales.
Lxs incitó a fundirse, a licuarse, multiplicarse y difuminarse. A volverse más y más ágiles. Lxs convenció de la necesidad de evolucionar en grupo.
En medio del éxtasis narrativo del jornalista verbal de la inmediatez, las personas que ocupaban la terraza se organizaron en una Sociedad.
En el clímax del ditirambo del comentarista, de la canción del perrito y de los frotes corporales, surgió su nombre: Sociedad Ciclista Refractaria.
Todxs los presentes se tomaron de las manos y corrieron hacia la calle a continuar los festejos, mientras el relator eterno se elevaba en su globo y los incitaba con su inolvidable:
"via, via, via... VÍA!!!!!"



Gracias a lxs que de una u otra manera participaron.
A lxs que confiaron en aquel caradurístico taller.
A lxs que se acercaron de verdad. 
Nos vemos en el mundo real.
La Ciclét.

lunes, 5 de marzo de 2012

Informe desde la trinchera


La Columna Mazan* ha irrumpido por segunda vez en las instalaciones de La Ciclét.
Esta vez no vinieron a charlar. La lucha lleva seis meses. Se pelea palmo a palmo. A algunos compañeros capturados les han puesto gomines bajo las uñas.
Lentamente ocuparon la redacción, la sala de revelado y la isla de edición.
El departamento de prensa y difusión de La Ciclét emite hoy desde la barricada de la terraza del establecimiento, el último foco de resistencia.
Sus reivindicaciones: "Si una herramienta no se usa, se oxida. Si una persona no se mueve, se enferma o se muere. Mutación YA para La Ciclét. Por la razón o por la fuerza. Columna Mazan."
La última oración nos suena rara. Sospechamos que es producto, antes que de la reflexión, de la desesperación de nuestros compañeros (ahora invasores), indignados por nuestra inactividad.
Los entendemos (aunque se torna difícil redactar estas líneas bajo el latigazo constante de las cámaras sobre nuestras nucas).
No sabemos cuánto tiempo más resistiremos.


Más información en cuanto se pueda.
Con la moral aún alta.
Depto. de Prensa y Difusión de La Ciclét.
Barricada de la terraza.
5/3/2012
*acciones anteriores de la Columna Mazan: 29/10/10, 8/11/10.
Foto: Lucien "Petit Breton" Mazan comiéndose un huevo frito  cocinado por el calor de su rodilla.

martes, 12 de abril de 2011

Apuntes sobre las ciclovías


Algunas consideraciones sobre tan controvertida medida del GCBA (controvertida, para los ambientes bicicletísticos, claro, porque al lado de todo lo que vendrían a ser "las cosas importantes", es bastante insignificante, la verdad) 

No son seguras.
Basta transitar algunas cuadras por cualquier ciclovía (CV) para constatar que la sensación de seguridad inicial es falsa: obstáculos* que generan la necesidad de “volver a la calle” (si consideramos a la CV un espacio ajeno a ella), mala señalización en lo que respecta a giros y detenciones, interrupciones abruptas de la CV (en algunos casos generando que el ciclista quede, de pronto, en sentido contrario al tránsito de autos), motos circulando a toda velocidad, etc.
*Los obstáculos pueden ser de diferentes tipos. Una clasificación superficial:
Privados: autos u objetos móviles dejados en el espacio de la CV por algún vecino “desprolijo” (que toda la vida estacionó en ese lugar).
Públicos: contenedores, desechos, vehículos pertenecientes a la “administración pública”.
Geográficos: accidentes diversos (desde leves depresiones, hasta quebradas y cañadones).
Relativos la imbecilidad: aquí entrarían los casos en que, en el afán por construir la CV, no se tuvo la precaución de retirar ciertos obstáculos que quedaron dentro de la vía (y que de esta forma se vuelven más difíciles de remover). El ejemplo más común son los autos abandonados.

No favorecen la circulación general del tránsito.
Hay demasiados tramos de las CV que fueron construidos en zonas de carga y descarga de camiones, sobre paradas de ómnibus, sobre paradas de taxis, frente a colegios... esto genera que estos vehículos deban: o bien detenerse dentro de las CV lanzando a los velocipedistas al espacio vedado; o bien hacerlo por fuera de la CV, provocando el odio del resto de los autos (no voy a hablar de lo complicado que debe resultar pasar una carretilla repleta de telas por sobre un cordón de hormigón).

Fomentan la violencia.
Las CV se volvieron el “espacio de confinamiento” de las bicicletas. En cualquier otro lugar donde ellas se encuentren son despreciadas y merecen ser puestas en su sitio. Las formas van desde el insulto al más convincente encierro, pasando por el prepotente pero sutil “fino”.

Los “muritos” de hormigón constituyen (junto con las rejas de las plazas, ciertos elementos de mobiliario público  y otros dispositivos de control) un elemento más de la embestida contra la democracia en el espacio público.

La autonomía es un elemento esencial del transporte en bicicleta. Con la CV no se puede ir “donde quiero”.

Es una forma relativamente económica de llenar a la ciudad con discursos sobre lo “eco” y lo “sustentable”, que están tan bien vistos.  Pero en el caso porteño el eje está centrado en acumular km de CV, sin importar la coherencia en su trazado y lo perdurable del plan.

Mejorando la educación (y como consecuencia la educación vial), favoreciendo la tolerancia y el respeto, pensando el espacio público como un espacio de intercambio, la ciclovía se vuelve obsoleta, o pasa a ser una simple marca en la calle.

Dice el arq. Ricardo Livingston en una nota a la revista MU de abril de 2007: “A lo largo de la historia de la humanidad los muros nunca lograron su objetivo. Ni la Muralla China, ni la línea Maginot, ni el Muro de Berlín. (...) Una vez levantada la valla, las diferencias se agudizan, crecen los resentimientos y aumentan los prejuicios. Las diferencias tienden a desaparecer cuando la gente se encuentra, se cruza, trabaja en común en pos de conseguir lo mismo”.

domingo, 5 de diciembre de 2010

La Fiesta Bicicletista según Randy Stollman


Hace un mes conseguí un nuevo empleo: columnista de arte y gastronomía del Iceland Review. Buen dinero, trabajo en casa.
Hace veinte días que lo detesto. Teniendo absolutamente nada que decir sobre el festival de cine francés del Reino Unido y antes de comenzar a beber para generar una historia, salí de mi casa a dar un paseo nocturno.
Atravesé corriendo y dando alaridos el túnel de Carranza (mi deporte predilecto en noches de tribulaciones) y seguí caminando para recuperar el aliento. Al llegar a Cabildo y Matienzo me llama la atención un grupo de jóvenes, o mejor dicho, sus risas y el sutil aroma de sus aguas de toilette que llegaban mezcladas a mi entrenado olfato. Al girar mi cabeza en dirección a ellos, veo cantidades siderales de bicicletas atadas en los postes, en árboles, entre sí, a las rejas de una ventana. Sospeché que debía tratarse de alguna reunión de la gente de Critical Mass. Me acerqué al empleado de seguridad. "Hoy es la fiesta de la Revista Bicicletista. Este último es el número HOT" me dice guiñándome un ojo y abriéndole la puerta a una joven con una minifalda que yo podría utilizar para colar mi café matutino.
Decido entrar. Un adolescente semidesnudo con una máscara de la Commedia dell'arte me cobra la entrada y me dice sobre su antifaz "lo hice yo, es cartapesta".
En el interior, la antigua casona desbordaba de gente de todas las edades, y el erotismo espesaba el ambiente. Pedí dos Mannhattans: uno para la sed, otro para la percha, y me adentré en el salón.
Una banda de ska cuenta cuatro y comienza una sección de vientos afiladísimos que consiguió hacerme derramar unas gotas de cocktail en mi camisa de lino. Un grupo de chicas y muchachos comenzaron a dar rítmicos saltitos a mi alrededor. Decidí relajarme y dejarme rozar por sus cuerpos. A los pocos segundos mi erección era indisimulable, pero no me importó.
Siento una mano en mi hombro. Me doy vuelta y mis ojos se encuentran con los de una joven de una belleza inclasificable. "Te dejo una" dice, y me da un pequeño ejemplar de la Revista Bicicletista. Los ojos celestes dejan de mirarme. La muchacha se aleja. Pelo cortísimo y platinado. Blusa que deja ver su espalda completa. Gira y me sonríe. Tiene purpurina en el cuello. Agarro los hielos de mi vaso y en un solo movimiento los lanzo dentro de mi slip y me agarro fuerte la bragueta del pantalón. Ahogo un grito y corro escaleras arriba hacia la terraza. Pido otro Mannhattan y respiro. Comienzo a leer la revista más para tranquilizarme que porque me interesara. Me sentí atrapado desde la nota de su editor/a, Manu Donnet: guarradas, ironía, erotismo, humor, bicicletismo. Todo eso con la frescura y el desparpajo propio del formato fanzine. No podía parar de leer, de reír, de asombrarme, de rodar por el suelo de la terraza con mi miembro aún turgente. Lejos de serenarme, la revista me excitó todavía más. Noté que un grupo de turistas me estaban tomando fotos con sus celulares. Bailándoles erótica y frenéticamente, me bajé el pantalón y les mostré el culo (vino a mi cabeza la última vez que le había mostrado el culo a alguien con tanta vehemencia: Lisboa, 1974, a un grupo de la P.I.D.E. mientras me lo fustigaba con un clavel). Comencé a arrojar granadina a todos los presentes. Aparece el adolescente de la careta. Le largo un chorro del líquido rojo en la cara y le doy un beso. Entre tanto, la terraza se había convertido en una bacanal: grupos fornicando, gente bailando, representando obras de teatro, el bartender mojando a todos con agua tónica mientras recita la Saga de Gautrek en nórdico antiguo.
Tomo por los hombros al muchacho, que estaba teniendo problemas para alcanzar mi pene con su boca debido a la enorme nariz de su máscara de Pantalone:
- Quiero conocer a quien sea que haya hecho esta revista.
-Está abajo. - me dice el mancebo -Pelo corto. Platinado.
Me dejo resbalar entre la gente y gano la escalera. El panorama era idéntico en todo el local. Aunque sin pantalones, yo era la única persona de la reunión que no estaba conectada físicamente con otra. Veo la melena rubia en un tumulto. Le quito a un colombiano que estaba adherido a su pierna derecha y a dos gemelas laosianas que no paraban de mover sus lenguas como poseídas.
- ¿Eres la creadora de esta revista?
- Si, ¿por?
- ¡Te deseo!
La muchacha comenzó a reír estruendosamente mientras el mulato le hablaba al oído sonriendo y las gemelas empezaban a chuparle el codo.
Corro hacia la salida. Veo una Aurorita atada a un poste con una herradura. La abro fácilmente usando mi birome Bic. Comienzo a pedalear con desesperación.
Llego a mi departamento y lo primero que hago es marcar el número de teléfono de mi editor en Reykjavik.
A las 7:14am, hora islandesa, renuncio a mi columna semanal en el Iceland Review.
Manuela Donnet, y Revista Bicicletista: gracias.

Randy Stollman.

lunes, 8 de noviembre de 2010

"Herramientas para el pueblo" (otra mutación de La Ciclét)

Con esta consigna fueron finalizadas las actividades de La Ciclét como taller de reparaciones y embellecimientos ciclísticos.
De ahora en más, para arreglar vuestros velocípedos, el equipo de la presente institución recomienda recurrir a http://lafabricicleta.blogspot.com/, un espacio mucho más amable y solidario.
Los integrantes del departamento de mecánica de La Ciclét agradecen la confianza de aquellos que alguna vez acercaron sus máquinas y creyeron en nuestra idoneidad.

Desde ahora, La Ciclét concentrará su actividad en el espacio del blog, donde no cesará en su militancia por la erradicación del transporte a motor, continuará buceando en las entrañas del "ser bicicletista", y redoblará su denuncia por las acciones irracionales, violentas y represivas, de este gobierno de la ciudad, el "gobierno de las bicis"*.

Atte.
Departamento de Prensa y Difusión.
La Ciclét.
Noviembre 2010.

*La Ciclét repudia la utilización que hace este gobierno del honorable apócope "bici". Por usar términos coloquiales no se es menos fascista.

viernes, 29 de octubre de 2010


ALERTA!!!


A las 19hs del martes 26 de octubre, la Columna Mazan ha hecho su entrada en las instalaciones de La Ciclét.
Las palabras de los hombres y mujeres que la integran fueron tan convincentes como inapelables. No fue necesaria la violencia.
De ahora en más La Ciclét, como taller de ciclomecánica, se ha colectivizado.

Próximamente más detalles.

lunes, 11 de octubre de 2010

"La Masa, 2 años"
un cortometraje de Randy Stollman



El controvertido crítico y ensayista, artífice del corto de este mes, nos cede una crónica de algunas intimidades de la producción.


NOTA DE LA PRODUCCIÓN: debido a un error en los tranfers, la calidad de este cortometraje (filmado con los celuloides más exquisitos del mercado) se parece bastante a las vergas a las que nos tiene acostumbrados este mediocre blog. Sugerimos no utilizar el modo pantalla completa.


"Lunes a la noche. Tarde. Me decido a pagar mis Mannhattans y volver a casa. No tengo efectivo. Pido disculpas. No me las dan. Armo un cigarrillo de tabaco turco. Pido fuego. El encargado de la barra me da una sonora bofetada. Nos miramos a los ojos. Intento golpear la barra sin dejar de mirarlo, pero sentado como estoy en la punta, mi puño no impacta contra nada sino que sigue de largo con fuerza. Es mi pómulo el que da contra un botellón de Chivas Regal de cuatro litros y medio con soporte volcador de metal y lo destruye, provocándome un corte. Me levanto enérgicamente al grito de "¡Es suficiente! ¿Hasta cuándo continuarán?".
Debe retirarse, me dice un camarero con notable acento de la costa oriental del Caspio. ¡No me voy a retirar! respondo. ¡Todavía no he pagado! Mis profundos conocimientos de Pancrasio no consiguieron impedir que el otrora bonachón camarero kazajo me aventara a la salida antes de terminar mi frase. Estaba decidido a pagar. Con dificultad me dirigí al edificio del First National Bank of Boston de diagonal norte y Florida en busca de un cajero.
Al llegar a su histórica puerta recordé los incidentes de 2001 y retornó mi odio hacia las entidades bancarias. Decidí orinar en ese portal. Mientras lo hacía recordaba aquel 7 de mayo de 1968 cuando tuve la posibilidad de mear la rueda de un carro de los C.R.S. en la rue Royer-Collard transformándome en el héroe de la barricada. Levanto la mirada y me encuentro con el rostro altivo de José Rucci. Lo escupo, y noto que alguien ha tapado la cara del sindicalista en el resto de los afiches: Masa Crítica Bs.As. 2 años. ¡Es este domingo! Recordaba con extremo cariño los sucesos ocurridos frente al río en la celebración ciclística de julio. Debía estar allí. Debía documentar el suceso.
Pasé por el bar decidido a destrozarle la vidriera con un adoquín, pero en el camino no encontré ninguno (el GCBA los había levantado y los había vendido a €1 c/u a una empresa francesa que le estaba devolviendo la "autenticidad" a un callejón de Montmartre), así que seguí hacia mi casa y telefoneé a mi íntimo amigo Ruffas Steverek, insigne cameraman checo (artífice de la multipremiada "Kolya", donde Steverek se encarga de la fotografía con el seudónimo de Vladimír Smutný, tales eran las contradicciones que lo asaltaban por trabajar en un film "comercial"). 
-¿Sabe quina hora es? - Preguntó en su rudimentario castellano. No lo dejé continuar. Le expliqué que Critical Mass Buenos Aires cumplía 2 años, que si no venía a registrarlo debería dejar de decirse "mi amigo". Argumentó que se encontraba en Tibet rodando una película sobre un niño nepalí de siete años y la difícil relación con su abuela, dueña del único yak de la aldea. Mientras hablaba con él por el teléfono fijo, vía mi Blackberry y sacando "algunos trapitos al sol" (relacionados con el rol de Ruffas en la polémica "Revolución del Terciopelo" del '89) conseguí que el productor del film ingresara violentamente a su tienda y lo despidiera en el acto.
- ¿Y ahora? ¿Qué harás el domingo próximo?"


Más sobre la Masa Crítica de octubre:


- El video de Camila Camus en http://oniriciclos.blogspot.com/ 
- El video de Poplins en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=sklQ7GRB0kc



Licencia de Creative Commons
"La Masa, 2 años" by http://laciclet.blogspot.com/ is licensed under a 

sábado, 31 de julio de 2010

GCBA: cada día más punk

Punto uno: La Ciclét sigue sintiendo náuseas cuando "Mejor en Bici" la llama "amiga". Insiste: NO ES AMIGA DE NINGÚN PROGRAMA DE NINGÚN GOBIERNO.

Punto dos: a La Ciclét le parece divertidísimo que un programa del GCBA se involucre a difundir una feria independiente de fanzines.

Es verdad que publicando sus posteos se los "difunde" y se genera que más gente los visite, pero también habrá más gente que se anime a dejarles sus comentarios (aunque sean rápidamente
borrados si critican demasiado).

Quizá lo mejor sería ignorarlos... no, mejor no.

El posteo del día de ayer:

Mejor en Bici Este domingo... dos eventos geniales:
1. Como todos los primeros domingos de cada mes nos juntamos con los amigos de @masacritica a las 16 en el obelisco.
2. En San Telmo (Peru 856: Perú y Av. Independencia) "La Revista Bicicletista" organiza una feria imperdible. Mirá el flyer





Influencias
"Mi amigo Johnny ha resultado inspirador, ahora voy a dedicarme a patear culos. Basta de tweets y posteos buena onda, el que no consiga mi fanzine no se va a enterar de nada", habría declarado Macri a propósido del encuentro con Rotten en la pasada Cumbre de Alcaldes
celebrada en Santo Domingo, Rep. Dominicana.
En la misma cumbre se acordó que la Ciudad de Buenos Aires presidirá el comité sectorial de Seguridad Y Policía Municipal de la UCCI.



miércoles, 14 de julio de 2010

La Ciclét habla: "Me quiero casar"

La joven bicicletería rompe el silencio. Un silencio propio de los entes que comparten su misma condición, la de ser una bicicletería. Se decide a hablar por sí misma y sin intermediarios en una multitudinaria conferencia de prensa en un conocido hotel de la zona de Retiro.


"Conocí una bicicletería hermosa en la calle Giribone. Es inteligente, me seduce, me alienta a mejorar, me respeta. La busqué por años y la encuentro ahora, a diez cuadras de casa: me enamoré y le propuse casamiento".
Y continúa "ojo, yo no me caso con nadie, eso lo dejé claro desde el comienzo de mi vida, pero me rompe la pelotas no tener la posibilidad de hacerlo si se me canta. Y esos chupacirios que apoyan a las instituciones fascistas que

ayer llenaron la plaza (sean católicos, judíos, musulmanes, astronautas o sindicalistas) se van a la recalcada concha de su madre. Y no pienso volver a hablar otra vez".
Acto seguido, la bicicletería dejó caer sus ropas y ante la mirada atónita de los periodistas presentes en la sala, se paró sobre la mesa y comenzó a entonar "Si me quieres escribir". Al llegar al verso que dice "Diez mil veces que los tiren/ diez mil veces los haremos", y mientras la joven esquivaba objetos arrojados por los periodistas, se oyó la voz desgarrada de Randy Stollman que desde el fondo del salón completaba la estrofa con el inmortal "tenemos cabeza dura/ los del cuerpo de ingenieros". Ajusticiando a los intolerantes a fuerza de mordidas y puñetazos, y sin dejar de afinar, Randy llega al estrado y se desnuda también, intenta trepar, pero una clara advertencia de su nervio ciático lo convence de que cantar desnudo y puño en alto era suficiente.
Finalizada la canción, ambos agotados, tomaron sus velocípedos y tomaron rumbo al Congreso. A la altura de Talcahuano y Córdoba, Randy mira a su compañera con lágrimas en los ojos y una gota de moco llegándole al labio superior, y le dice: "Laci, ¿te parece que nos vistamos? está fresquito..." La bicicletería gira su cabeza, le clava la mirada y no le quita los ojos de encima hasta la calle Lavalle. "Entendí" dice Randy. Llena sus pulmones con el gélido y viciado aire porteño, le da un trago a su caramañola de Manhattan, y toma conciencia del momento histórico que está viviendo.
Está despejado. Ojalá que en la plaza ya haya mucha gente.